Por: Fernando Farfán
La primera plaza del Perú y la más antigua de América no es más la que fue. Mantiene su solera y tradición. Su historia perdura, pero su tradicional feria en honor al Señor de los Milagros deja mucho que desear. El toro dejó de ser importante, la categoría de la plaza viene siendo degradada y no hay respeto por el aficionado.